Graciela Franzen, Secretaria de Derechos Humanos de la CTA A Misiones, participó junto a una delegación de la Central del acto homenaje a presos políticos asesinados el 13 de diciembre de 1976 por la dictadura genocida. Cuatro misioneros fueron fusilados en esa Masacre: Carlos Alberto Duarte, Manuel Parodi Ocampo, Carlos Tereszecuk y Arturo Franzen, este último hermano de Graciela.
Como ocurre tradicionalmente, el aniversario de la Masacre de Margarita Belén convocó a una nutrida concurrencia de familiares, integrantes de organismos de derechos humanos y militantes de organizaciones sociales y políticas que se concentraron por la tarde en la Casa de la Memoria en Resistencia y se trasladaron en caravana unos 30 kilómetros hasta el monumento a los caídos.

El acto comenzó a pocos minutos de las 18, con la coordinación de militantes de HIJOS Chaco, y recibió una gran cantidad de adhesiones y expresiones de solidaridad por parte de organizaciones locales y del resto del país, y contó con cuatro intervenciones: la del intendente de la localidad de Margarita Belén; el ex preso político y dirigente kirchnerista Daniel Gollán, Graciela Franzen por la Comisión de Familiares de las y los caídos y Santiago Osuna, Presidente de la Comisión Provincial de la Memoria del Chaco, quien leyó el documento conjunto de los organismos de Derechos Humanos.

Graciela, sobreviviente de la dictadura cívico militar, militante activa en todas las luchas en defensa de los derechos humanos, referente en Misiones de los procesos de Memoria, Verdad y Justicia. Su militancia junto a otros familiares posibilitó la realización en la provincia de los juicios por delitos de Lesa Humanidad, y sigue hoy alimentando y fortaleciendo todas las luchas, en nombre de los que fueron asesinadxs o desaparecidxs por esa dictadura genocida.

En su intervención destacó la importancia de seguir reivindicando las banderas por los que vivieron, lucharon y fueron perseguidos en esos años.
“Es un momento histórico muy especial, tan duro y tan difícil como cuando estábamos en las cárceles y nos enterábamos del cobarde asesinato de nuestros familiares (…) A nosotros nos perseguían en aquella época por ser militantes, hoy a nuestros jóvenes los persiguen por ser pobres, son víctimas del gatillo fácil, hoy nuestras cárceles están llenas de pobres. Por eso necesitamos Memoria, Verdad y Justicia. Tenemos demasiado compromiso, no podemos dejar de luchar. Por ellos, por toda esta historia de años de luchas…”- expresó.
El homenaje estuvo signado de emoción por el reciente fallecimiento de Dafne Zamudio, hija de uno de los asesinados en la masacre, una de las impulsoras del juicio en esa causa por delitos de Lesa Humanidad y primera Secretaria General de ATE Chaco, quien también fue recordada en la ocasión.

Un punto en común expresado tanto en las adhesiones como en las intervenciones fue la crítica al negacionismo de la actual gestión nacional y a la desarticulación de las políticas en relación a la memoria de lo ocurrido durante el terrorismo de Estado. Además, se remarcó la concordancia ideológica de la gestión de Milei – Villarroel con el programa político de la dictadura cívico militar.